El Gobierno nacional, tal como lo había anunciado el vocero presidencial Manuel Adorni, avanzará en los próximos meses con el llamado a licitación para privatizar la Ruta Nacional 5 y parte de la Ruta Nacional 188 hasta Realicó, marcando un cambio significativo en la gestión de estas importantes vías de comunicación.
La Ruta 5 bajo gestión privada
La Ruta Nacional 5, que conecta Santa Rosa con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, figura entre las arterias que serán concesionadas, según confirmó el medio bonaerense El 9 de Julio. El anuncio oficial se dio durante una reunión encabezada por Víctor Farré, Gerente Ejecutivo de Obras de Vialidad Nacional, quien compartió detalles sobre la continuidad de las obras de la Autovía de la Ruta 5.
En el encuentro, que tuvo lugar el 20 de noviembre, participaron intendentes de 9 de Julio, Alberti, Chivilcoy, Carlos Casares y Bragado, además de María José Gentile, intendenta anfitriona. Farré confirmó la intención de avanzar con la construcción de la Autovía desde Mercedes hasta el Acceso Sur y la variante Suipacha, junto con el llamado a licitación para operar y mantener el tramo hasta Santa Rosa.
El nuevo sistema de concesión
El plan del Gobierno también incluye la concesión de la Ruta Nacional 188, que se extiende hasta Realicó. Según fuentes consultadas por LA ARENA, el organismo está diseñando un sistema que pone en manos privadas la operación y el mantenimiento de estas rutas, hoy bajo la órbita de Corredores Viales S.A.
Sin embargo, desde Casa de Gobierno en La Pampa expresaron inquietud, señalando que el plan contempla únicamente intervenciones menores para el mantenimiento, sin proyectos de gran envergadura para mejorar la infraestructura existente.
Impacto para La Pampa y la región
La Ruta 5 es fundamental para el tránsito comercial, turístico y social que conecta a la capital pampeana con Buenos Aires y otros centros estratégicos. De igual manera, la Ruta 188 desempeña un papel clave en el transporte agrícola y ganadero, siendo una vía principal para la economía regional.
Si bien la concesión puede traer beneficios en términos de mantenimiento regular, la falta de obras significativas genera preocupación entre los gobiernos locales y provinciales, quienes han señalado la necesidad de mejoras estructurales que garanticen la seguridad vial y una mejor transitabilidad.
Expectativa e incertidumbre
El llamado a licitación representa un punto de inflexión en la gestión vial de estas rutas, abriendo el debate sobre el modelo de concesión y su impacto en los usuarios. A la espera de más detalles oficiales, tanto los gobiernos locales como los ciudadanos seguirán atentos a cómo se implementará este plan y cuáles serán los costos y beneficios reales para los habitantes de La Pampa y las provincias vecinas.
La privatización de las rutas plantea interrogantes sobre el futuro de la infraestructura vial y los desafíos que enfrentará la región para mantener su conectividad y seguridad en las rutas nacionales.