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  • Fernando “Catuto” Ojeda

Coqui Carnicero “El Eterno”

Norberto Alejo “Coqui” Carnicero es un futbolista winifredense, tiene 87 años y es admirado por jugadores y por su hija y sus hijos, hoy Coqui sigue su rutina atlética, se lo suele puede ver ir y venir con su bicicleta en las tardes de nuestro pueblo Winifreda.

- Cronista: Fernando “Catuto” Ojeda-

Esta es la segunda parte de un gran reportaje que decidimos hacer sobre el querido Coqui o “El Eterno” como lo suele llamar Cesar uno de sus hijos o incluso así lo llaman algunos simpatizantes de su equipo barrial “Los Aztecas”, otros afectuosamente lo llaman “El Viejo”.



Ahora la palabra de su hija María Florencia y de sus hijos los mellizos, Cesar y Manuel. Coqui al final es pintado por las pinceladas de jugadores tanto del Deportivo Winifreda como por jugadores de su equipo barrial “Los Aztecas”.


LA HIJA, LOS HIJOS

María Florencia (Médica Pediatra), hoy trabaja en nuestro pueblo como médica pediatra en el Establecimiento Asistencial de Salud Pública Juan B. Smith de Winifreda; y los mellizos Juan Manuel (Médico, cirujano y especialista en cirugía plástica y reparadora) y Julio Cesar (Odontólogo, especialista en cirugía y traumatología buco máximo facial), quienes se desempeñan como médicos en el servicio de cirugía plástica del Hospital de Clínicas José de San Martín en Buenos Aires.

María Florencia Carnicero, hija mayor de “Coqui” y Teresa Pitz, accedió a contarnos algunas cosas sobre su papá y su relación con el fútbol.


_ ¿Cómo fueron los años de infancia con un papá donde el tiempo libre de él era el tiempo del fútbol, el tiempo del cuidado de la salud, del deporte, porque luego era su ocupación como odontólogo o estar trabajando en el campo?


Florencia_ Papá siempre fue muy deportista, muy abocado a lo que es el cuidado de su salud. Un hombre que siempre se cuidó en la alimentación, todo lo que realizó fue siempre a partir de la búsqueda. Hoy tenés cursos, técnicas, un montón de cosas que antes no tenías a mano. Internet hoy te brinda contactos, conocimientos que antes eso no existía. Antes era más difícil que llegue a Winifreda ese tipo de información con la que mi padre se formaba. Entonces como él ya había jugado al fútbol en Santa Rosa o en otros lugares, además él había hecho el secundario en Santa Rosa y tenía contactos de su época, de cuando él había jugado. Con todo ello el incorporaba algo de ese conocimiento que había adquirido en las prácticas con el fútbol. Todo ello con un espíritu fanático y excesivo, duro que fue siempre.


La verdad que todo ello no lo recuerdo de mi infancia, sino que eso lo pude ver después de más grande. En mi infancia no recuerdo mucho lo que era el fútbol. Ahora vos ves que hay más mujeres que juegan al fútbol. Hoy hay niñas que juegan al fútbol, como una actividad más. Lo que si recuerdo que él se entrenaba al mismo ritmo que entrenaba a otros. Si tengo presente que me han dicho, uy tu papá nos mató nos llevó a los médanos, era muy riguroso. Es un hombre muy perfeccionista con él y con todo lo que quiere hacer, se va a los extremos es medio loco (estalla en una risa Florencia al contarlo). Yo como adolescente iba con mis amigas a la cancha pero yo no iba pensando en que mi papá era el Técnico, cuando llegábamos a la cancha y lo veía ahí caía que el Técnico era mi papá, o yo estaba en otro mundo o no era algo que el dijera mucho en mi casa. Por otro lado en mi casa nunca faltaron las pelotas de fútbol, toda la vida. Programas de televisión, viste que antes había un solo televisor, no es como ahora. Y en la TV de mi casa siempre había partidos de fútbol. Soy una negadora innata porque te digo que lo detesto, porque no me voy a poner a mirar un partido de fútbol ni mucho menos. Pero en mi casa en la Tv siempre había un partido, era ver a mi papá como se enojaba con los partidos, un fanático de Boca, de Palermo también, si jugaba Boca no comía porque si no se descomponía de los nervios que pasaba.


Por otro lado papá por el Deportivo siempre se desvivió, de más joven jugó. Vos pensá que él fue papá ya siendo grande. En esa época cuando yo nací creo que él tenía 48 años. Es decir yo no tuve a mi papá como jugador, su hermano Yeye también jugó para Winifreda. Papá siempre se desvivió por el fútbol y por el club de Winifreda, él siempre dice a mí el día que no esté más que me cremen y tiren las cenizas en la cancha.

-¿Ha dicho ello de que lo cremen y tiren las cenizas en la cancha de Winifreda?


Florencia_ Si, es su deseo, ha dicho a mi tírenme en el club. Así que imagínate el fanatismo que lleva en su vida.


Papá siempre vivió así con el fútbol, además siempre fue un buscador de la perfección. Recuerdo que tenía unos libros con dibujos en blanco y negro, deben haber sido de técnicas de fútbol. Después ya más de grande cuando yo estudiaba en Córdoba y que mis hermanos también fueron a estudiar allí, el hizo el curso de Director Técnico y se recibió. Esos cuadernos aun los tiene, creo que en mi casa siempre hubo más libros de fútbol que de odontología. Creo que él fue mucho más apasionado por el fútbol que por su profesión de odontólogo.

-¿Cómo era el Coqui papá?


Florencia_ Así como en el fútbol (¡risas!) ¡exigente! Cuando yo me voy a estudiar a Córdoba mi mamá todavía estaba. No sé qué habrá pasado con mis hermanos en ese trecho del secundario de ellos con mi papá solo. Él siempre fue muy exigente, en todo. Mi papá se levantaba las 5 o 5:30 horas de la mañana, después nos levantaba para la escuela, nos hacía la leche y nos acompañaba, se sentaba al lado nuestro mientras estudiábamos él tomaba mate y leía los diarios. Mi mamá era maestra y daba clases en la mañana. Si bien mi mamá era maestra, él nos llevaba el control de cómo íbamos en la escuela. Mi papá era claro, o estudias o tenés que trabajar.



_ ¿Y los mellis (Julio Cesar y Juan Manuel)? ¿Cómo eran?

Florencia_ Terribles (risas), imagínate que yo era la única hija mujer y ellos los varones, se complementaron mucho siempre. Era el grupito de ellos dos y yo solita. Lo que si mis hermanos eran más sociables que yo. Con los mellizos siempre transitaron miles de amistades que ellos hicieron. Que hoy me parece raro que no volvieron más por acá. Pero bueno se radicaron en Buenos Aires por su trabajo como médicos.

_ ¿Cómo es el Coqui abuelo?

Florencia_ Muy baboso (risas).



Siendo Coqui un abuelo muy baboso como lo caracterizó su hija Florencia no deja de llevar adelante su vida de atleta. Hoy Coqui Carnicero con 87 años, y no 88 años como erróneamente dijimos en la nota anterior, sigue entrenándose con la bicicleta. Luego de su rutina suele ver a sus nietas winifredenses (hijas de Florencia y Américo). Florencia se refiere a ello.


Florencia_ Yo además de trabajar acá también trabajo en Santa Rosa y mis compañeros/as no pueden creer que mi papá con 87 años siga entrenando y ande en bicicleta y en una playera! El con los nietos es lo que no era con nosotros, eso de la exigencia nada. Es un abuelo permisivo, es abuelo, de esos abuelos que no quiere que le pase nada, que no lloren. Viste que a uno lo criaron distinto, pero bueno los tiempos cambiaron también.

_ ¿Y los asaditos quien los hacía en tu casa?


Florencia_ Bueno a papá desde ya te digo que para la cocina no lo cuentes. Él era a la antigua total, con los ‘quehaceres’ domésticos se tuvo que adaptar, pero él no sabe hacer asados. A los sumo la parrigas (risas).


Él siempre fue un gran oyente de radio, muy lector y hasta el día de hoy sigue mirando todo el fútbol que puede, sobre todo los clubes de Argentina y observa mucho los inicios de los jugadores de las categorías como la C, yo no entiendo mucho pero he sentido que por ahí me ha dicho o he visto que dicen que era de la C.

Florencia cuenta que Coqui en sus charlas no deja de recordar a quien le dio una mano cuando recién llegó al pueblo siendo un odontólogo nuevo en el pueblo.


Florencia_ Él se acuerda mucho del Doctor Baldovino que es alguien que cuando el vino acá le dio una mano, el empezó con Baldovino, él estuvo mucho tiempo con Baldovino.

Lo que me ha pasado que trabajando como médica con mi apellido mucho no podes pasar desapercibida, y cuando escuchan el apellido me han dicho…tu papá no es el del futbol…(risas) ahí me doy cuenta que papá con el fútbol lo conocen en muchos lados, ahí me doy cuenta de cómo lo conocen, lo tienen presente. Él es un apasionado por el fútbol y por el Deportivo Winifreda.


Coqui en sus tiempos de jugador

Los Mellizos, Julio Cesar y Juan Manuel Carnicero.


Cesar_ A mí me gusta llamarlo “El Eterno” –futbolísticamente- porque recuerdo por comentarios de los conocidos que jugó hasta los 40 años, y nuestra infancia estuvo marcado por su incursión futbolística en el Deportivo Winifreda; en diferentes momentos de la vida. Primero cuando éramos chiquitos en la semana nos llevaba a los entrenamientos, y los fin de semanas íbamos a los partidos, porque si nos quedábamos en casa la volvíamos loca a Teresa, así que con el Deportivo Winifreda y mi viejo nos ayudaban liberar energías (risas).


Nosotros crecimos con El Depo, jugamos en las categorías inferiores, ahí tuvimos la suerte de tenerlo como técnico. Un técnico muy exigente, muy bilardista. También nos dio una enseñanza del esfuerzo, no solo en lo que se refiere al entrenamiento, nos enseñó a ver el esfuerzo de los papás y las mamás de todos nosotros para pudiéramos jugar. Teníamos que salir a vender rifas y así juntar el dinero para poder jugar. Todo eso fue parte de nuestro crecer con el Deportivo, desde las inferiores hasta la adolescencia.


Ahora de grande compartimos muchas anécdotas de cuando él se inició, nos muestra fotos, una de las que más recuerdo es de cuando estaban construyendo el alambrado olímpico de la cancha. También discutimos mucho por del Depo como hinchas que somos. Eso nos hace alargar las sobremesas de los almuerzos y de las cenas, te diría que 4 horas aproximadamente.

_ Cesar, alguna anécdota que recuerdes…


Cesar_ Una anécdota graciosa de la pasión que tiene por el Depo y el fútbol para que te des una idea. Cuando nosotros nos portábamos mal, o teníamos bajas notas en la escuela, él nos suspendía los cumpleaños de nuestros amigos o nos dejaba sin postres; ahí aparecía la famosa frase “pórtate bien o te voy a dejar sin postre” (risas…). El tema es que ante esto Teresa intervenía y quería castigarnos con dejarnos sin el entrenamiento del Deportivo o directamente dejarnos sin jugar al fútbol los fines de semanas, entonces Coqui intervenía porque eso era sagrado, y empezaban “con el fútbol no te metas yo los castigo con otra cosa”, te imaginas eso…(risas).


Otra cosa que nos une es la pasión que le tenemos a Boca, es la religión que nos inculcó él. Todos los partidos, los de libertadores, siempre estamos conectados, termina el partido y es una hora de teléfono hablando sobre los errores y aciertos, que este jugador se tiene que ir, que Riquelme no le gusta, es una pasión.

Cesar nos deja una última impronta sobre Coqui, su padre.


Cesar_ La enseñanza que nos dio que nos inculcó, que nos marcó y nos va a marcar para toda la vida, como hijos y nuestra generación que son sus nietos, es el sacrificio, el compromiso en todo.


Por otro lado la pasión por el fútbol y por el Deportivo Winifreda, que hasta hoy con 87 años cuando hablamos por teléfono seguimos hablando del presente del Deportivo Winifreda, de las anécdotas con el Deportivo, nosotros orgullosos por él, tanto por ser un referente del Deportivo como padre nuestro que es, él es un emblema.


También quiero decir que Coqui tiene pasión por su equipo barrial Los Aztecas. Coqui tiene pasión por El Deportivo Winifreda, Boca y Los Aztecas.

Manuel, el otro melli.


Manuel_ Que decir de papá, nosotros nos criamos en dos casas, la casa familiar y la otra casa fue la cancha del Deportivo Winifreda, porque papá siendo DT nos llevaba con él a los entrenamientos. Nosotros mientras papá dirigía la practica hacíamos de las nuestras (ríe Juan Manuel mientras nos cuenta). Una de las achurias que hicimos es la vez que nos dejó arriba de la “Fiorino”, mientras el daba el entrenamiento a los jugadores del Depo, ahí descubrimos el encendedor de la camioneta tal es así que agarramos el encendedor y empezamos a marcar todo, la parte del torpedo, los asientos…Imagínate cuando mi viejo vuelve y ve todo ese show artístico (risas). Lo bueno que a pesar del enojo nunca nos pegó, la verdad que fue bastante bueno.


Después uno de grande por ahí se queja, porque capaz que tendríamos que haber aprendido el idioma ingles por ejemplo, pero en lugar de ello nos inculcó mucho el deporte. Al día de hoy tanto yo como mi hermano cada vez que podemos jugamos al fútbol, saliendo a correr y tratando de ver que otro deporte podemos hacer como vida sana.


Manuel_ Otra de las cosas buenas que nos quedó de su mensaje, no recuerdo bien el año, nosotros tendríamos 14-15-16 años, mamá había fallecido, en el pueblo no teníamos las inferiores, el club no tenía la comisión de padres del fútbol infantil y no iba a haber fútbol. Había vóley y dependía de la municipalidad, es ahí que mi viejo con un grupo de padres se pusieron el objetivo de fútbol para nosotros al hombro y ese año se logra tener fútbol en 4ta y 5ta. Si no me falla la memoria nos entrenaba Oscar Rihl, y mi papá con el papá de Hernán Calvo, y pido disculpas por los que ahora no nombro, todos se comprometieron e hicieron posible que tengamos futbol de inferiores.


Se alquilaba una trafic todos los sábados y a veces los domingos e íbamos a viajar. Entre todos juntaban plata para poder viajar. El plantel se armaba como se podía, a veces apenas llegábamos a 12, otras éramos 16 y otras éramos 10 y ese mismo día a la mañana mi viejo andaba tocando la puerta a las casas de los chicos que no habían llegado para ir a jugar, alentando y juntando a algunos de mis amigos para poder viajar a jugar. Todas esas cosas a mí me quedaron grabadas como alguien con compromiso de lo asumido, y con el empeño para cumplir ese objetivo, todo eso para que nosotros pudiéramos jugar al fútbol, poder hacer un deporte como el fútbol.


Yo te digo una cosa Damián, desde que tengo uso de razón a mi papá lo veo corriendo en una cancha, y al día de hoy sigue siendo el mismo apasionado, sigue yendo a ver al Deportivo y colaborando con el club.


Cosas que me quedan a mí, mi papá nunca cobró nada por jugar al fútbol o dirigir, no sé si él lo dijo alguna vez. En todo caso si se ha tenido que poner plata, tanto para jugar como jugador o como técnico, o como parte de la comisión de padres, lo ha hecho. En eso él siempre fue comprometido. Por otro lado su mensaje con nosotros siempre fue que tratemos de practicar algún deporte, en este caso fue el fútbol. Es tan apasionado con el fútbol que por ahí se parece al “Tano” Pasman, son personas que miran el partido solo y putean, mira partido habido y por haber, sobre todo los de Primera B y no mira tanto fútbol europeo, todo lo que es fútbol argentino lo sabe, sigue a los jugadores.

Manuel reflexiona sobre Coqui como padre


_Si uno el día de mañana tenemos que pensar como fue Coqui como padre, él es un buen padre.


Por cosas de la vida el queda solo con dos mellizos adolescentes y con una hija que ya estudiaba lejos de casa, él tuvo la entereza para marcarnos el camino.


Creo que en algún momento soñamos con ser jugadores de fútbol, y mi papá de buena manera nos hizo ver que nosotros no teníamos esas condiciones y que teníamos que estudiar pero que así y todo teníamos que seguir jugando al fútbol. Al día de hoy tenemos esos valores, el compañerismo, el ser un equipo, y tener una conducta proactiva con el deporte.



Coqui, los jugadores del Deportivo Winifreda y “Los Aztecas”


Como en la primera parte de este gran reportaje, tuvimos la oportunidad de charlar con jugadores que fueron compañeros de Coqui Carnicero, jugadores que también fueron dirigidos por el estimado Norberto Alejo Carnicero.


En esta oportunidad charlamos con 4 de los muchos jugadores que conocen a Coqui. A saber, cuál uno arma una lista de jugadores claves, en esta oportunidad convocamos a los siguientes futbolistas; Juan Carlos Benítez “El Flaco” (78 años), Jorge Biglia “El Tucho” (72 años), Oscar Rihl (64 años), Darío Villafañe “Oblongo” (51 años).


Coqui con Hugo Álvarez y Flaco Benitez

Flaco Benítez_ Yo siempre jugué de 2, a veces jugué de 4. La época en que Carnicero fue jugador con quien pude jugar, esa época fue única porque se jugaba con amor. Había que entrenarse todas las noches, salíamos a correr por el pueblo, por los médanos, había cada roseta. En esa época algunos de los jugadores eran el hermano de Carnicero “El Yeye”, “El Niyo” Koller, Jorge Koller, “El Colorado” Koller, un tal Guinder, después llegó “El Nolo”, “El Petty” Ojeda, Archanco de Pico que fue arquero. Coqui era un entrenador exigente, él explicaba bien las cosas y nosotros hacíamos caso. Salíamos chochos a correr, esperando a que llegue el domingo para poder jugar. Algunos por ahí dejaron porque a los que les gustaba salir los sábados dejaron, porque Carnicero ya había dicho que si los domingos se juega los sábados no pueden ir a los bailes.

Respecto de la cancha Flaco que nos podes decir


_Bueno yo hice el alambrado olímpico, yo era albañil, con los muchachos hicimos la cancha, los dirigía yo en esa construcción.


En aquella época había un gran compañerismo, nunca una pelea, ni adentro de la cancha. Y Carnicero para nosotros era un ídolo. Él nos organizaba, él nos dirigía. Yo empecé a jugar de grande, tenía 24 años cuando empecé. Él nos daba instrucciones básicas, conocía mucho a los jugadores de antes, de otros equipos. Carnicero era buen jugador, ahora uno de los mejores jugadores que tuvo Winifreda fue Daniel Arrebillaga. Incluso Daniel después jugó en San Lorenzo. Daniel jugaba de 10, de 8, adelante, jugaba en cualquier lugar, donde lo ponía “el loco” él tenía que jugar. A mí una vez me puso de 3 y yo nunca fui 3. Otra vez me puso de wing izquierdo (11), ni la vi, en el segundo tiempo me tuvo que cambiar. Lo que pasa que había varios 3 en esa época, entonces no sabía dónde ponerme. Era una linda época, había un equipazo. La cancha se llenaba. Tuvimos que poner el alambre olímpico porque fue una exigencia de la liga.


En aquella época también estaba Hugo Álvarez, él fue como nuestro papá. Hugo excelente persona. El llevaba las fichas, nos entregaba las camisetas, los botines, después con el tiempo se sumó Charol, Charol como masajista y siempre con el maletín de primeros auxilios.

Los partidos con All Boys siempre fueron partidos aparte.

Jorge Biglia “El Tucho”.


Tenía 16 años cuando fui a jugar a Pico, con Pico Futbol, era un partido amistoso, Carnicero era jugador y técnico. Entre otros jugadores estaba el Naio Frank, el Flaco Benítez, Nievas, yo jugué en 3era un montón de años. En 1era jugué un año en que el Nolito se fue a Racing de Castex, en la Liga Central jugué 3 años, ahí estuve todos los partidos. Ahí salimos dos veces campeones y en otra oportunidad fuimos subcampeones. En La Liga Central estaban El Guanco, Lote XIII, Mauricio Mayer, Lonquimay, Colonia Barón, Catriló, Ánguil, un montón de equipos, los dos equipos de Mirasol, era una liga importante, en los equipos de las otras ligas se empezaron a traer jugadores de Buenos Aires entonces a la Liga Central llegaba jugadores de Castex por ejemplo que no tenían la posibilidad de jugar en Racing de Castex o de Estudiantil por ejemplo. Ánguil recibía los jugadores de Santa Rosa. El equipo “El Indio” tenía jugadores muy buenos, muchos jugadores de Santa Rosa, era un equipazo. La cancha se llenaba de bote a bote, fuimos de los primeros clubes que tuvimos el alambrado olímpico.



Otro de los jugadores con los que pude jugar en esa época fue “Lona” Cases, era muy buen jugador. “Lona” tenía un cabezazo que era como una patada, “Lona” cabeceaba en el borde del área y era gol. Otro de los jugadores que había era “Yayo” Ballester, jugaba de 5.


Coqui siempre estuvo, yo me he peleado con Coqui, me echó 1500 veces de la cancha (se ríe El Tucho mientras lo cuenta), el Coqui es muy buen tipo, yo siempre le digo sos un loco bueno. Winifreda con él teníamos una preparación física muy buena. Winifreda ganaba los partidos en el segundo tiempo por la gran preparación física. Otros de los jugadores que estuvieron después son “El Vago” Ponce, “Ruso” Rertcher, Winifreda tuvo una camada de jugadores extraordinarios. En el ‘82 yo era arquero suplente y Daniel Martínez juega en Winifreda, en la cancha de Belgrano jugamos contra San Martín, o en la cancha de San Martín ahora se me mezcla, le pegaron tanto al Dani ese día, el Dani creo que tenía 14 años, yo tenía 34 o 35 años, me habían puesto de arquero suplente porque no había otro. Otros jugadores que estuvieron en Winifreda fue Pedro Verde…

¿Coincidís con lo que se ha dicho que a partir del Coqui el fútbol de Winifreda cambia, se organiza y empieza a haber una sistematización de las prácticas de los entrenamientos?


Tucho_ Si cambió... Cuando Coqui llegó acá yo era muy chico, yo tendría 14 años. Con la llegada de Coqui en el fútbol de Winifreda cambió todo. Muchas cosas se hicieron gracias al Coqui. Pintábamos la cancha, hacíamos muchas cosas, yo viví muchas cosas con el club y en esas cosas estuvo Coqui Carnicero.

Oscar Rihl


Otro de los jugadores que estuvo con Coqui Carnicero tanto como jugador del Deportivo Winifreda siendo DT Coqui como así también fue compañero de Coqui en el equipo barrial de “Los Aztecas”, la canchita de “Los Aztecas” estuvo ubicada durante muchos años al lado de la casa de Daniel Martínez.


Oscar_ Yo arranqué con Coqui cuando jugábamos los inter escolares, ya ahí nos dirigía él. Después yo jugué con Coqui cuando Winifreda estaba en La Liga Central, en 3era y después debuté en 1era, acá en Winifreda contra Mayer con “El Ruso” Rertcher, ese día ganamos. Carnicero me ponía de 8 en 1era, en Reserva jugaba de 5. En esa época al arco estaba el Tucho Biglia, el Flaco Benites, “Chivera” Ahumada, “Vago” Ponce, “Yayo” Ballester, Carnicero que dirigía y jugaba, “Bocha” Vicente, “Petty” estaba en las empresas en esa época, y no estaba al principio cuando yo jugué, después si, Antonio Fridel llegó a jugar, Carlitos Moslare que jugaba por el lado izquierdo y otro que me acuerdo que jugaba con nosotros era “Tito” Calvo, otro que estaba con nosotros Falucho Nievas (hermano del Gudy).


Coqui siempre fue un técnico muy recto. Si uno le hacía la contra te hacía comer el banco. Yo nunca tuve un problema con él (risas). Mira que estuve años con él, jugué como hasta los 40 años, pero yo terminé jugando en Mayer. Con Coqui también estuve como Ayudante de Campo.


Cuando fui jugador de primera siendo técnico él, al arco estaba el Nolo, el Vaguito de 2, de 3 estaba el Ruso Rertcher que había arrancado como puntero derecho y termino jugando de marcador de punta, de 4 ponía a Elvio Taramarca , los dos Vidal, el Tato y el Pata, el recordado Ruso Calinger, tu viejo “el Petty”, y arriba estaba “el Pluma”, traían un muchacho de Santa Rosa que era Mendoza, y el Tato, también estaba en esa época el Cholera de 6, pero de titular casi siempre estaba el Pata.


Los entrenamientos con Coqui siempre fueron de mucha exigencia y el horario que siempre tuvimos fue a la 1 de la tarde, cuando más apretaba el sol, cuando hacíamos la pretemporada también. Más de una vez nos ponía a correr y a hacer ejercicios como llevar a caballito, uno al otro, en el cuadro de tierra arada en lo Elenchuck, ahí atrás de la cancha.

Oscar Rihl coincide con el resto de los jugadores que el estilo de DT que fue Carnicero se parece mucho a Bilardo. Él tenía muchas cosas de Bilardo. Otro que siempre estuvo con nosotros fue el Hugo Álvarez y el Charol como masajista

Los Aztecas


Con Coqui en Los Aztecas ya como compañeros y siendo que eran los picados de los fin de semanas era otra cosa, hay cada anécdota. Los partidos eran sin arquero, los goles había que hacerlos entrando al área, era un área chica, salvo que los hiciera de cabeza que se podían hacer de cualquier lado. Un día uno hizo un gol de afuera del área e igual lo cobraron entonces ahí Coqui se enojó agarro la pelota y se fue, se terminó el picado, nos dejó sin jugar (risas). Ahora te digo una cosa, Coqui salía todos los sábados a la mañana a ver a cada uno de nosotros para juntar los jugadores y así poder jugar en la tarde.

Todos o la mayoría de los que jugábamos siempre ahí éramos del barrio, luego conformamos el equipo que iba a entrar en los torneos nocturnos de verano. Los últimos años cuando Carnicero ya no jugaba y ya no era el técnico que entraba a la cancha para las finales se iba del pueblo, no quería estar en las finales, se iba de vacaciones pero desde donde estaba llamaba para ver cómo íbamos. Carnicero era algo fanático de Los Aztecas.


Coqui para mí un tipo muy recto muy derecho, para mi Coqui siegue siendo un jugador de fútbol y Técnico


Coqui y Los Aztecas en uno de los asados en casa de Kuky


Darío “Oblongo” Villafañe


El barrio se llamó en un principio el barrio reo y ahí se empieza a juntar los más grandes a jugar, la canchita siempre estuvo ahí, Carnicero ya era viejo –ríe Oblongo- cariñosamente nosotros siempre le dijimos Viejo, yo era chico y los que primero arman el equipo del barrio son “El Vago” Ponce, Oscar Rihl, “El Hueso” Stremel, Raúl “Nipa” Grosky, en ese equipo atajaba Daniel “El Flaco” Pereira, que ya no está acá, ahora vive en Santa Rosa, otros de los que se sumó y que no era del barrio fue Fabián Fris, después otro que se sumó fue Gallito Bonkowski, “Neque” Miller, el Ruso Waiman, que antes jugaba para los Mascachapas, a veces se sumaba Cali Ferrero cuando volvía al pueblo, y que jugó unos campeonatos para nosotros.


Los partidos que se hacían en la canchita “El Azteca” eran muy reñidos. Se jugaban 5 o 6 de cada lado, solían juntarse hasta 3 equipos. El que hacía el gol ganaba y seguía. Venía mucha gente a vernos jugar.



¿Por qué se llamaron “Los Aztecas”?


_Lo que ocurre es por la cancha. Había que ponerle un nombre a la canchita. La canchita en un momento pasa a tener luces, se ilumina la canchita, y el Nipa Grosky cuando la ve iluminada dice “este es El Azteca…” estaba de moda hablar de ese estadio porque era un estadio de los más grandes del mundo y así quedó el nombre “El Azteca” para nuestra cancha, de ahí nos quedó el nombre. En medio de todo eso Coqui siempre estuvo, iba a jugar con nosotros al barrio, porque el es del barrio, ya no entró a jugar con nosotros a los torneos nocturnos, pero siempre estuvo con nosotros. El colaboraba un montón, con las camisetas, con las inscripciones, los asados…(ríe Oblongo). El siempre estaba, en los partidos, en la canchita, en los asados o en las empanadas de La Kuky (Kuky es la mamá de Darío). Los asados y empanadas siempre se hacían en la casa de La Kuky. Con Coqui peleábamos todos los sábados y domingo (risas), pero quedaba ahí todo en la cancha. Coqui siempre jugó hasta el último día que tuvimos la canchita que después ya no la tenemos porque ahí se construyen casas. Después seguimos muchos años ahí en la cancha del club, en el espacio donde ahora se está haciendo la cancha auxiliar del Deportivo, Coqui siguió con nosotros jugando, lo mismo Oscar Rihl. Además Coqui es el que llevaba las pelotas, porque viste que nosotros no teníamos (risas).

Darío también fue dirigido por Coqui Carnicero en el Deportivo Winifreda.


_Coqui era como cuando entraba a la cancha a jugar, vivía los partidos así (de modo pasional), él vivía los partidos como cuando entraba a jugar los partidos en la canchita, porque el vivó el fútbol así. Él vivió el futbol siempre con pasión, tanto como técnico como cuando se juntaba a jugar al fútbol en los picados del Azteca.


Es cierto que con nosotros en Los Aztecas él era más suelto.

En cuanto a su estilo como técnico él era más cercano al fútbol bilardista.

La calidad en “Los Aztecas” se la dábamos Pota (Marcelo “Chelo” Grosky) y yo (risas).

En el Deportivo cuando yo jugué y el me dirigió estaba Ruso Waiman, José “La Loca” Rodríguez, Fito Reale que venía de Colonia Barón, el Jato Koller, Chino Benites, Tuchín Biglia llega en ese tiempo también.


Vos sabes una cosa que me acordé de lo que vivimos con Los Aztecas y Coqui, que él no estuvo en ninguna final de los torneos nocturnos con nosotros. No estuvo en la primera final por algo, y después me parece que lo tomó como cábala, porque en la primera final que llegamos la ganamos el no estuvo. Después no estuvo en ninguna. Él se iba del pueblo, ya sea por cábala o porque justo no estaba. no sé. É nos llamaba de donde estuviera para ver cómo íbamos. Seguía todo el partido por teléfono. En la última final que ganamos lo fuimos a buscar a la casa y nos fuimos con el de caravana, nos estaba esperando con la sidra y la cerveza para brindar. Coqui siempre fue así con el fútbol y nosotros. Coqui fue como un padre para nosotros, el siempre atento a ver como andábamos nosotros, si teníamos algún problema él estaba a disposición.

A Coqui nosotros siempre lo respetamos y lo queremos un montón.


Así concluye este gran reportaje dedicado a nuestro querido Coqui Carnicero, girasolero, azteca y bostero. Al finalizar esta nota quien le toca ser hoy el cronista de esta nota lo fue a ver a Coqui, me atendió de modo breve, estaba contento, charlando por teléfono, quizás con uno de los mellizos sobre la vuelta al triunfo del querido y gran Boca Juniors que en un Domingo 20 de marzo de este año 2022 volvió a ganarle a River  en la cancha de River. 

Posdata:

Felicidades y gracias Coqui Carnicero por ser nuestro, winifredense y bostero, abrazo de gol.

Gracias a “Calito Ipocho” Fridirich por las fotos brindadas y por el contacto con “El Flaco” Benítez para poder tener esta nota resuelta.


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